CUANDO SALE EL SOL/ Jenny Correa

LAS REDES NOS ENREDAN

Nuestra realidad es que vivimos en un mundo de redes, quién nos iba a decir a los de mi época que  comunicarnos con aplicaciones,  memes, plataformas,  webinar, canales de YouTube , sería la forma de hablar; a nosotros que venimos del trúcano,  el clá clá, el juego de jack, la botella, el pisacolá , ayyy Dios, esos eran nuestros entretenimientos .

Particularmente quiero recordar que lavamos pañales a manos, que se hervían con azul de bolitas,  tendidos al sol, recogidos y luego planchar. No era fácil pero nunca lo vimos difícil.  Cuando salieron las lavadoras fue sensacional y aprendimos todo el proceso, pero las redes a muchos nos enredan,  es como un  lío y no de ropa.

De repente llegan las redes entre computadoras y celulares,  creo que HI5 y Hotmail fueron los primeros,  por ahí bajaron en bola de humo Gmail,  Yahoo!,  Facebook,  Instagram, Twitter,  TikTok y  el buen amigo WhatsApp,  todos de golpe y a millón.

Detallemos un poquito,  Facebook es como vivir una novela de Corin Tellado, donde todos somos felices, u otros viven como en La Rosa de Guadalupe: historias,  drama, te alarman con un problemón y después ni te dicen en qué terminó,  mi madre!, uno sale corriendo y se mete en Instagram,  ahí como que es lo mismo pero con menor intensidad y  más entretenimientos.  Ah! pero si te das por pasar por Twitter te encuentras con los intelectuales,  los que comentan con diplomacia o sino ofenden sin compasión.  Para reír y variar gracias a Dios aparece TikTok donde te ríes,  te relajas y muchos nos animamos y tiktokeamos. Porque eso hay que dejarlo claro, es otro lenguaje. La primera vez que escuché wasapéame les juro pensé en el “suape” o “mapo”.

Ohhh!, pero tengo que hablar de la importancia de un like, los super egos, el grupito dizque bajo perfil, y  quienes dicen “yo no veo redes” pero los ves opinando y opinando.

La vida nos cambió con ésta vaina, perdón,  con  éste sistema de comunicación aceleradísimo, que sino te agarras y frenas, chocas.

En las redes surgen los “influencers”, algunos no influyen nada  y como en todo otros sí. Las celebridades asumen las plataformas como medio comercial en su mayoría.

Ahora bien , con anjà y unjú mi punto es con WhatsApp,  que tremendo lío. Estados de WhatsApp,  notas de voz más largas que los 15 minutos de Jesús sacramentado, el leído y no leído, al principio los menos tecno nos llevábamos de las 2 rayitas en azul o negrita, pero de repente se inventaron el que usted no ve si vieron, no sabes si escucharon la nota de voz, envías un texto hasta con preguntas precisas y te ponen okey, pero okey de qué o a qué.

Aparecen los que nunca te contestan o contestan horas después.

Algo rarísimo es que esos que llevan todas sus reglas de te digo pero no te digo, son los más desesperados si te ponen un texto, seguido te agregan una nota de voz, un Messenger,  un corre corre , y una nerviosa corre a textear y fuá te llaman por teléfono…jajaja!

No se me puede quedar la cámara de video llamando sin avisar y esos zoom kilométricos. El que se lleva de WhatsApp no va a cocinar, y vive en QAP  y klk con klk , como dicen los jóvenes .

Sólo les pido a los que les tocó esta época y a los que la llevan a ese acelerado ritmo, que nos tengan un poco, un chin de paciencia, a nosotros los dodeógrafos,  analfabetos tecnológicos, que estamos en pañales,  gateando, queriendo entrar al momento,  al modelo de las redes, agenda mundial, por favor plis bájennos dos cambios al acelerador,   llévennos al pasito, como bolero, que apuesto peso a moriqueta,  que si nos dejan y nos ponemos las pilas nos vemos en la gatera, porque vivimos momentos más difíciles y pudimos involucrarnos. Nosotros,  vosotros y ellos no vamos a permitir que las redes nos enreden.  Escribiéndoles me mantuve equilibrada y con la cabeza agarrada, un poco mareada, jajaja!,  púes, con tantas redes puedo quedar enredada. Hasta la próxima entrega.

Jenny Correa

401 771 0846