Grecia reabre el palacio de 2.400 años donde fue coronado Alejandro Magno

Grecia reabrió el antiguo palacio en el que Alejandro Magno se convirtió en rey de Macedonia hace unos 2.400 años, tras ser sometido a una restauración.
El Palacio de Aigai, conocido formalmente como la Metrópolis Real de los Macedonios, fue el mayor edificio de la Grecia clásica, con una superficie aproximada de 15.000 metros cuadrados, según el Ministerio de Cultura griego.
Fue construido en su mayor parte por el padre de Alejandro Magno, Filipo II de Macedonia, en el siglo IV a.C.
«Es el lugar donde Alejandro Magno fue coronado rey, poco después del asesinato de su padre, para iniciar su gloriosa campaña», dijo el primer ministro de Grecia, Kyriakos Mitsotakis, en la ceremonia de inauguración este viernes.
Durante su reinado, Alejandro conquistó una inmensa región que se extendía desde la actual Grecia hasta Egipto, Irán y el norte de la India y Asia central.
Su imperio, entonces inédito en la historia occidental, inició lo que los historiadores llaman el período helenístico, que duró desde su muerte hasta el surgimiento del Imperio Romano.
Sus conquistas sentaron las bases de la influencia griega en la parte oriental del Mediterráneo durante los 1.000 años siguientes. Muchos textos importantes de esta región, incluidas las primeras versiones del Nuevo Testamento, se escribieron en griego.
Los romanos destruyeron el palacio en 148 a.C. y fue saqueado con frecuencia en los siglos siguientes.
Restaurar el lugar de nacimiento de un imperio tan impresionante no fue tarea fácil. Al gobierno griego le llevó 16 años, con ayuda de la Unión Europea y más de 20 millones de euros (US$ 21,9 millones), según el Ministerio de Cultura de Grecia.
«Lo que estamos haciendo hoy es un acontecimiento de importancia mundial y alcance internacional», afirmó Mitsotakis.
Los trabajos de restauración incluyen la excavación del yacimiento, la documentación y la conservación de los objetos descubiertos. El gobierno de Grecia restauró 1.400 metros cuadrados de mosaicos, suelos de mármol y algunas columnas, manteniendo el aspecto general de la ruina, según informó el Ministerio de Cultura del país.
«La importancia de tales monumentos trasciende las fronteras locales, convirtiéndose en propiedad de toda la humanidad. Y nosotros, como custodios de este precioso patrimonio cultural, debemos protegerlo, ponerlo de aliviar, promoverlo y, al mismo tiempo, ampliar los horizontes que revelan cada nueva faceta», declaró Mitsotakis. Fuente: CNN.